miércoles, 7 de septiembre de 2016

Reseña: 'Optimismo radical'




Autor: Juan Carlos Ortega

Obra: Optimismo radical

Editorial: Cuadernos del laberinto

Prólogo: Giussepe Domínguez

Género: Poesía

Año de publicación: 2016

Lugar de publicación: España

Resumen: Juan Carlos Ortega entiende la poesía como ese lugar donde guardar recuerdos, vivencias, herramienta para aprehender el mundo, y al tiempo juguete y varita mágica con la que construir nuevas experiencias, telescopio para explorar el universo, puzle, siempre puzle. Como sabe que este instante presente nunca volverá, ansía fijarlo por escrito. Para este autor la poesía no es una entelequia, sino tangible manifestación de su forma de estar en el mundo.
Este es un libro para todos los que se atrevan a sentir, a leer, a jugar, a amar, a vivir, este es un libro para ti. 

Juan Carlos Ortega es un poeta que ha publicado Regreso y Canto cotidiano. También ha participado en antologías como Tragaluz y Verso cero.

Todo el poemario es una gran oda a la vida y a la alegría, y el mensaje principal es que por malo que nos parezca todo lo que hay a nuestro alrededor las cosas siempre se pueden mejorar. Nunca he leído un libro cuyo título (Optimismo radical) y portada fueran más representativos en cuanto al contenido. Cuando lo estaba leyendo me venían a la cabeza esos pequeños diseños de los cuadros y las agendas que están de moda últimamente y citan frases como "Si la vida te da limones, haz limonada con ellos". Es un libro lleno de mensajes positivos que pueden darnos un empujoncito para empezar bien el día. Está compuesto de cuatro partes que engloban diferentes temáticas dentro del "optimismo", como es la vida, el miedo a la muerte, la vejez asociada a la sabiduría, la naturaleza, la aceptación de uno mismo, la humildad y la paz interior.


No se trata de la típica poesía que busca sonoridad con enrevesados versos difíciles de entender. De hecho, no tiene rima asonante ni consonante, sino que es un poemario de verso libre. He leído otras obras de poesía similares pero lo que distingue a Optimismo radical es que más que versos parece que estamos leyendo, simplemente, pensamientos profundos y reflexiones que el autor ha sabido enmarcar y embellecer lo suficiente como para convertirlos en poesía, de una forma franca y comprensible