viernes, 11 de noviembre de 2016

Reseña: 'Juan sin móvil'

Autor: José Vicente Sarmiento

Obra: Juan sin móvil

Ilustrador: José Antonio Bernal

Editorial: Fun Readers

Número de páginas: 157

Año de edición: 2016

Resumen: Hola, me llamo Juan y soy la única persona del mundo, es más, aseguraría que de todo el universo, que ha cumplido diez años y todavía no tiene móvil. ¡QUIERO UN MÓVIL! Y claro, si tienes diez años y no tienes móvil, tampoco tienes amigos. Eso es así, es una verdad absoluta, como que si no tienes amigos al final tus amigos son aquellos que tampoco tienen amigos. ¡QUÉ LÍO! La historia que os voy a contar es un tanto peculiar. Acompañadme con mis amigos Rob y Lisa y lo comprobaréis.Os aviso, ¡cuidado con los tecno-zombis!

José Vicente Sarmento es ingeniero industrial y profesor de instituto. Antes de esta obra ha publicado Tienes una solicitud de amistad. Su novela Juan sin móvil no habría sido tan atractiva sin la colaboración del ilustrador José Antonio Bernal (reconoceréis su estilo en ilustraciones de revistas como El Jueves). Juan sin móvil es un libro infantil y juvenil de ficción contemporánea.

Lo primero que tengo que decir es que la novela me ha sorprendido gratamente: ¡es mucho mejor de lo que me esperaba! La historia y las ilustraciones enganchan de una manera que no es normal. De hecho, esta misma mañana me ha llegado el paquete y en un par de horas ya me lo había leído. Y es que a parte de ser una historia actual, y por tanto, tener un argumento con el que el lector puede sentirse identificado, tiene un lenguaje muy sencillo y claro. Está escrito en primera persona desde el punto de vista del protagonista Juan, de diez años, que relata lo dura que es su vida sin tener móvil. Aunque tiene 157 páginas la letra es muy grande y hay muchas ilustraciones. 


El libro cuenta con doce capítulos y una guía para padres que da consejos sobre cómo controlar el acceso a la tecnología por parte de los hijos. Al principio de cada capítulo hay una página con palabras actuales relacionadas con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. También tenemos las correspondientes ilustraciones de cada historia. La imagen es fundamental en este libro (como lo es, paradójicamente, en los nuevos medios) y me han gustado hasta las ilustraciones del marcapáginas. 

En cuanto a la moraleja del libro, yo diría que es hacer un uso correcto de las tecnologías, ni abusar ni prescindir de ellas, sino utilizarlas en su justa medida y en el momento adecuado. Por otro lado, también se hace una mención sobre el bullying, pues Juan se vuelve un marginado al no tener móvil y los niños lo ignoran e incluso se llegan a meter con él. Una lección fundamental del libro viene dada por la madre de Juan, que le dice que los amigos no te quieren por lo que tienes sino por lo que eres. Por último, en cuanto a valores positivos, decir que Lisa, la mejor amiga de Juan y la chica que le gusta, es descrita como una chica guapa, pero también muy lista, la más inteligente de la pandilla, y eso es precisamente lo que hace que Juan esté pillado por ella. Me ha recordado un poco a Hermione Granger de Harry Potter a la española.

Los puntos que no me han gustado de la novela no han sido muchos, pero sí que me sorprendió una escena en la que Juan se queja de no tener amigos, su madre le dice que tiene a Lisa y él le contesta que no la puede considerar "amiga" porque es una chica y con ella no puede hacer "cosas de chicos". No tengo la más remota idea de qué son "las cosas de chicos" ni "las cosas de chicas". Creo que esto es más de la época de nuestros padres en las que "las madres" (no los padres y las madres) eran los que les hacían la merienda. Me parece que actualmente vamos avanzando más y más hacia la igualdad de género y este par de comentarios (aunque inocentes, hechos para dar verosimulitud al relato de Juan), me parecen un poco sacados de contexto. Creo que se corresponde más con la infancia del autor que con la de los niños de hoy en día (o, al menos, esa es la esperanza que tengo). Pero, como he dicho, es solo ese pequeño detalle.

Aunque esté dirigido al público infantil (de la edad del protagonista) yo, siendo adulta, me lo he leído en un suspiro y lo he disfrutado como una enana, así que creo que la gente de más edad podría darle una oportunidad. Juan sin móvil es el libro que me habría gustado que me mandaran en el colegio, además de tener unos valores muy apropiados es atractivo y puede hacer que los niños se interesen por la lectura.

Por último agradecer a Fun Readers que me haya enviado el ejemplar, ojalá todos los libros que me manden a partir de ahora sean como este; ¡me han puesto el listón muy alto!