Reseña: «Las locuras de Karla o el valor de sus fracasos»

 

En un fondo de papel higiénico y con el emoji de una caca, la portada de Las locuras de Karla o el valor de sus fracasos, con el rostro de una mujer pelirroja

Obra: Las locuras de Karla o el valor de sus fracasos

Autor: Manuel Liceras Liceras

Año de edición: 2020

Número de páginas: 246

Editorial: Autopublicado

Sinopsis: Hola, lectores, perdonadme porque ya no tenía pensado escribir más novelas, pero esta historia tan humana no la podía ignorar porque hasta a mí me ha superado, por eso con vosotros, lectores, he querido compartirla. Espero que disfrutéis de esta mujer libertaria, que nada se le ponía por delante, que se crecía con la adversidad, con mucha vida viva y que no se paraba ante nada. Una mujer atormentada por algo que no debió suceder, pero las circunstancias de su vida la obligaron a tomar una decisión enfermiza que le ha marcado toda su vida, aun haciendo locuras que de normal no habría hecho jamás. La tragedia y el sobrevivir de ella, por el amor hacia su madre, la condicionaron a tomar la decisión equivocada, pero los seres humanos somos imprevisibles en muchas ocasiones. Comprometida con los demás y con ella misma, os invito a sentirla, vivirla en todas sus facetas y a olvidaros de condicionamientos que no os dejan ver la realidad porque pienso que tenéis muchas telarañas en la cabeza. Esta novela es para personas que disfrutan de las pequeñas cosas, pero tan grandes que al leerlas os emocionen y os hagan ser más tolerantes y mejores personas.

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¡Buenas tardes, contraportadistas! Antes de empezar, hemos de decir que esta reseña ha sido un trabajo de dos: de Javi Sequeiros por hacerla y de Gema López por aplicar una tremenda dosis de autocensura a fin de no herir demasiadas sensibilidades con una opinión extremadamente sincera sobre lo que esta novela nos ha parecido... Nos conocéis y sabéis que valoramos el esfuerzo de los escritores —especialmente, de los autopublicados— y siempre tratamos de tener el mayor tacto posible, además de hacer acopio de los puntos positivos, negativos y curiosos de cada obra que reseñamos… Aun así, hay casos en los que nos quedamos sin nada bueno que decir, y si nos lo inventáramos os fallaríamos a vosotros, lectores; así que preferimos ganarnos enemigos a perder la honestidad. Dicho lo cual, os dejamos con la versión light de la reseña de Las locuras de Karla o el valor de los fracasos:
 
Hoy vamos a hablar del libro más depravado, vicioso, pervertido, degenerado, libertino, licencioso, envilecido, corrompido, degradado, repugnante, repulsivo, repelente, inmundo, cochambroso, infecto, deshonesto y horrible que Javi Sequeiros ha leído en años.
 
Todo el libro ds un cúmulo de despropósitos tras otro empezando por la violación de una niña que luego se vuelve una abusadora sexual también, aprovechándose de una persona con discapacidad intelectual para satisfacer sus viles impulsos sin remordimiento alguno. Ciertamente, el sexo degenerado es el tema central y no hay página en la que no se haga referencia al cuerpo de una adolescente de la manera más sucia posible... Y cuando en el relato se deja de hablar de sexo y violaciones —durante cinco minutos—, se empieza a despotricar contra Aznar, Zapatero, Rajoy, el euro, la conspiración judeomasónica y demás temas en diálogos ficticios y monólogos interiores que podrían aparecer sin ningún problema en la cuenta de Twitter de Negacionistas Out of Context.
 
Al leer esta historia, centrada en Karla con K de Kabrona —en serio, en el libro lo dice así— me han venido retazos de las obras del Marqués de Sade; no obstante, donde él tenía gracia y una pluma espléndida, esta es la versión burda, banal y sucia. Al fin y al cabo, el Marqués de Sade quería hacer apología de las virtudes del libertinaje y hacía proselitismo de esta filosofía de vida a través de sus relatos, que si bien pueden resultar obscenos —como poco— al menos se pueden considerar escritos de gran calidad… Pero Karla y sus «kabronadas» son la antítesis de esto. Según el autor, nos enseña tolerancia porque debemos justificar las violaciones que hace Karla y su horrible personalidad en que a ella la forzaron de niña; pero, estimados lectores, en La Contraportada pensamos que no hay derecho a hacer sufrir a los inocentes solo porque nosotros hayamos sufrido antes. Karla tomó sus decisiones porque está más cerca de lo maligno que de lo humano y fin; no hay justificación para sus actos.
 
La pluma del autor tampoco ayuda: no existen las acciones y todo el libro es una sucesión de diálogos confusos, mal estructurados y llenos de filosofía barata que no va a ningún lado y que cuando no aburre, aborrece. Por si fuera poco, no hay una lógica argumental en la novela porque en mitad de la narración de Karla aparecen personajes terciarios que durante un capítulo discuten de temas que nada tienen que ver con ella y que no aportan nada a la trama.
 
¿Recomendamos este libro? No. Un simple y rotundo no. Nosotros no pudimos ni terminarlo y dejarlo de lado es lo mejor que pudimos haber hecho.
 
¿Cuál ha sido vuestra peor lectura del 2022? ¡Decídnoslo en los comentarios!

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