miércoles, 28 de septiembre de 2016

Entrevista a Alberto Vázquez Figueroa


Alberto Vázquez Figueroa: “Muchísimas editoriales me dijeron que ni hablar”

Gema López Sánchez

A día de hoy nadie cuestionaría la obra del conocido escritor Alberto Vázquez Figueroa, que a sus 79 años acumula más de noventa novelas publicadas. Sin embargo, el prolífico escritor también tuvo sus altibajos en su carrera literaria, y en sus comienzos muchísimas editoriales se negaron a publicar sus obras.

Muchísimas editoriales me dijeron que no. ¡Docenas! (…) Tienes que empezar desde el principio y aceptar que muchas veces te digan que no hasta que un día te dicen que sí

(Fotografía extraída de compartelibros.com)

El escritor publicó su primera novela, Arena y viento, con dieciséis años, pero su éxito comenzó a fraguarse con la publicación de Ébano y años más tarde se consolidó con Tuareg. Vázquez Figueroa, sin embargo, se muestra escéptico frente a la importancia del éxito para el escritor: “A la gente lo que le gusta es ser escritor de éxito, y esa es la diferencia. Si te gusta ser escritor y cobrar, vas mal. Lo que te tiene que gustar es escribir y poder ver el mundo para poder escribir. Y además es escribir lo que a ti te da la gana, y a la gente le gustará o no le gustará, pero al menos estarás haciendo lo que quieres.” También afirma que ser un escritor que viva de su oficio y tenga fama es algo que no suele suceder a menudo y que en gran parte depende de la suerte, aunque también de saber aprovechar las circunstancias.

Su biografía, además, demuestra que la escritura no tiene por qué estar reñida con practicar cualquier otro oficio. A lo largo de la entrevista, Vázquez Figueroa expone diferentes anécdotas y hace alusión, sobre todo, a su experiencia como periodista de guerra. Esta profesión sirvió en cuantiosas ocasiones como inspiración para el autor. Este, aprovecha para hacer una crítica al periodismo de hoy en día: “El problema es que los nuevos periodistas no arriesgan lo suficiente (…) Son locutores más que periodistas. Para ser periodista hay que estudiar una carrera, pero yo no puedo juzgar al sistema actual, debido a mi época”.

Por otro lado, opina que cualquiera puede ser escritor, siempre que ame escribir. Según él, para hacer buena literatura solo es necesario responder afirmativamente a las siguientes preguntas: “¿Está bien? ¿Suena bien? ¿Entiendes lo que quiere decir? Pues ya está”. Asimismo, hace esta sorprendente afirmación: “Yo no tengo ni idea de literatura (…) Escribir, sé cómo se hace, pero no por qué”, Alberto Vázquez Figueroa entiende que existen dos tipos de personas: las que comprenden la literatura en cuanto a la forma o el por qué (quienes conocen la sintaxis, han leído a los clásicos y enfocan su formación al mundo literario) y aquellos que saben el cómo y simplemente escriben por pasión y crean textos de calidad e interés. Pues, aunque él no tuviera ese tipo de formación, lo que sí hacía era leer mucho.

Los nuevos tiempos no solo han afectado a su carrera periodística, sino también a su carrera literaria. Afirma que las nuevas tecnologías han traído cosas buenas y que, de hecho, él se hizo con dos ordenadores que sustituyeran su máquina de escribir en cuanto pudo. Pero tampoco tiene reparos en criticar la importancia excesiva que se le da a Internet y a los teléfonos móviles, que además de aislar a las personas las hace más incultas: “Hablas con la gente y no sabe de nada. (…) La gente está más atenta a esto que a su propia vida.” Pero los inconvenientes de la era tecnológica no solo le afectan a nivel moral, sino también a nivel personal y laboral, concretamente el problema de la piratería: “El 80% de los libros que escribo me los roban por el ordenador.”

Cuando se le pregunta a Alberto Vázquez Figueroa acerca de cuál de todos los logros que ha acumulado en su vida está más orgulloso, responde: “Seguir vivo y tener buena salud”.

Puedes acceder al resto de la entrevista en la web oficial de la Cooperativa de Escritores Independientes: http://edicionesproust.com/entrevista-con-alberto-vazquez-figueroa/ 

También puedes escucharla aquí: