lunes, 5 de septiembre de 2016

Libros solidarios en el Aquópolis

La Asociación Española de Discapacitados (ANDIS) ha puesto en marcha una nueva iniciativa para captar fondos: la venta de libros. Como todo lo relacionado con la literatura tiene cabida en este blog, la iniciativa de ANDIS no iba a ser menos. 
Mi primer contacto con los voluntarios de ANDIS fue en el Aquópolis, concretamente en la cola para entrar. Una voluntaria se nos acercó y nos dio a elegir entre un montón de libritos: cuentos, libros de adivinanzas, sudokus, horóscopos, etc. Por solo tres euros de colaboración destinados a proyectos de apoyo social nos quedamos con este libro, que nos dio tema de conversación para rato.
Por lo que la voluntaria nos contó, estos libros han sido en su mayoría publicados por la propia asociación en colaboración con la distribuidora M.S.S y Gráficas Nitral. 

Haciendo una pequeña reflexión (desde mi propia experiencia como voluntaria en Cruz Roja) es cierto que a veces la aparición de los voluntarios es muy intrusiva. Aparecen en cualquier esquina cuando estás con tus amigos, tu familia o la persona que te gusta para pedir dinero y tú sientes que no recibes nada a cambio. Sin embargo, por cada pequeña donación estas asociaciones llevan a cabo proyectos importantes. ¿Crees que el voluntario de turno no se aburre estando un viernes por la tarde muerto de calor en una plaza donde la gente pasa de él o le trata como si fuera invisible? Los voluntarios son personas con gran capacidad de sacrificio, y si están ahí aprechugando, aún sabiendo que de cada cien personas solo una le dará la calderilla del bolsillo, es porque realmente creen en lo que hacen y están convencidos que así podrán ayudar al mundo. Los que amamos la lectura vemos en los libros importantes lecciones de vida, situaciones que nos conmueven y héroes que nos inspiran. Por eso, creo que ANDIS ha hecho una magnífica labor ofreciendo a quienes colaboren estos pequeños libros, dando cultura a cambio de solidaridad. Por eso, si este mes te los encuentras en las colas del parque de atracciones o del Zoo piénsatelo dos veces antes de darles largas.