lunes, 28 de noviembre de 2016

Reseña: 'Tu oscuro nombre'

Autor: Alfredo Piquer Garzón

Obra: Tu oscuro nombre

Editorial: Cuadernos del laberinto

Año de edición: 2016

Número de páginas: 87

Resumen: Oscuros nombres; tu oscuro nombre. Porque todos los nombres que denominaron hechos, personas, vivencias, sentimientos, se oscurecen poco a poco en la memoria; la oscuridad envuelve asimismo las palabras dichas y los pecios de todos nuestros naufragios. Y porque alguno de esos nombres tuvo tal vez brillo especial y por eso, una vez apagada su luz, su oscuridad es aún más profunda, más dolorosa.No solamente los nombres de otros, sino los nombres de todos los que nosotros mismos fuimos. No solamente los nombres reales o los nombres que conocimos en el lapso de nuestro tiempo vital ya transcurrido sino los nombres de la Historia, o del Arte, los que existieron o los nombres de la ficción, los que nos dejaron sin embargo una impronta, una huella real que nos conformó en lo que somos de igual manera. Con todo, oscurecidos progresivamente en el tiempo, como en el túnel que forman dos espejos enfrentados repitiendo nuestro propio reflejo. Porque mientras nos adentramos en uno de sus lados, sin posibilidad de retorno, el otro lado se sume progresivamente en una oscuridad cada vez más densa.

Tu oscuro nombre es un poemario del autor Alfredo Piquer Garzón, que ha publicado otros libros como Paleografías (2009), Mar sobre este altar (2012) y Memoria de naufragios (2012). Desde 1999 es profesor titular de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Además, es el coordinador del grupo de poesía del Círculo de Bellas Artes.

Este nuevo poemario me ha dado la sensación de contener versos algo oscuros, nostálgicos y hasta melancólicos en la mayoría de los poemas. El autor escribe en verso libre y sus poemas abarcan desde el verso pentasílabo hasta el octodecasílabo.

Me ha parecido una lectura de 'alta cultura' bastante especializada que puede gustar mucho a los lectores habituales de poesía pero que exige de una gran concentración a aquellos que abren un poemario por primera vez.

La metáfora es el recurso más utilizado en esta obra, y en ciertas ocasiones, si no se está lo suficientemente mentalizado, puede resultar un tanto costoso descifrar su significado. Eso sí, todas las letras de cada página impregnan al lector con una sensación de desasosiego y misterio, como el que busca una respuesta a una pregunta sin encontrarla.

Señalo también una gran curiosidad que hace sin duda un guiño al título, y es que ninguno de los poemas tienen nombre.

Es el típico libro que te haría buena compañía en una solitaria tarde lluviosa.