jueves, 5 de enero de 2017

Una mañana en el Circo de Hielo

¡Hola, contraportadistas! Hace tiempo que quería subir esta entrada con mi reseña sobre el Circo de Hielo, pero con todo lo del año nuevo y que estoy en época de exámenes (sí, en Navidad-Enero es la época de exámenes de mi facultad) no he tenido tiempo hasta ahora. De hecho, la mayor parte de las entradas que he subido este último mes ha sido programadas por este motivo, ya que bajo ningún concepto pienso retirar mi compromiso de dos post semanales (o más). Dicho esto espero que los lectores me perdonéis el no estar tan al día con las noticias literarias y que los escritores comprendáis mi parón de lecturas.

Sin más preámbulos, comienzo con la verdadera reseña del Circo de Hielo. Y la primera pregunta es, ¿por qué reseño un circo en un blog literario? Mi respuesta es que este es un circo muy especial... No es una mera sucesión de espectáculos, sino que el trasfondo de la actuación es una historia. El argumento se asemejaba bastante a una obra teatral y por eso creo que puede tener cabida en este blog. Además, si el Nobel de Literatura se lo han dado a Bob Dylan mi mezcla de géneros no es reprochable.

El Circo de Hielo está situado en Madrid capital, concretamente en el escenario Puerta del Ángel. Me fui a verlo por la mañana con mi amigo Javi (sí, el chico que conocí en Granada), y la verdad es que nos lo pasamos muy bien. Me fui el día 30 de diciembre, así que pasé la víspera de Nochevieja a lo grande.


Lo primero que me llamó la atención al entrar es que han habilitado una pequeña pista de hielo para que el público también pueda patinar. El precio de alquiler de los patines era de 6€. Ya dentro de la carpa, el hall tenía varias tiendas temáticas de refrigerios para la función. Digo temáticas porque asimilaban ser cabañas nevadas y otros escenarios que le hacían gracia a los niños, pero yo sinceramente estaba más pendiente de los gofres, las fuentes de chocolate y nubes y las palomitas. He de reconocer que la comida no tenía un precio excesivo (3,50 ó 4€) comparado con la que dan en otros negocios como el cine.

Como el Circo de Hielo era un espectáculo fundamentalmente de patinaje nos esperábamos que hiciera mucho frío y presenciar una gran pista de hielo, pero en realidad la temperatura era estupenda (nos quitamos los abrigos) y el escenario era más bien pequeño pero cercano. La ambientación era sublime a pesar de tener elementos simples (el decorado eran fundamentalmente un gran reloj, una luna y unos cuantos árboles) pero la magia vino de la mano del equipo de iluminación. En serio, los realizadores e iluminadores del espectáculo se merecían tantos aplausos como los artistas. El único problema que tuvimos fue que (¡sorpresa!) nos sentaron en frente de una columna que dificultaba un poco la visibilidad. Aunque, claro, habíamos entrado con un descuento del 35%, ya sabíamos que algún truco tenía que haber.

La historia del Circo de Hielo era la siguiente:


En base a esta historia, los actores simulaban ser las esculturas de hielo que patinaban, hacían malabarismos, equilibrismos, demostraciones de fuerza, trapecio, sombras chinescas y demás números imposibles. Lo que, personalmente, más disfruté fueron las actuaciones de los payasos 'Tic' y 'Tac'. El espectáculo duró más o menos dos horas con descanso en medio de la función.

Me habría gustado compartir alguna fotografía con vosotros pero los acomodadores nos dijeron que estaba prohibido sacar fotos.

Como he dicho, me pareció un espectáculo grandioso, eso sí, en mi opinión es bastante caro. Nosotros fuimos porque teníamos un descuentazo, si no, nos lo habríamos pensado. El precio para un sitio en la primera fila rozaba los 85€.

Por suerte, dependiendo de los horarios, los grupos, etc. el circo ofrece bastantes descuentos si se reserva por Internet a través de su página web https://circodehielo.com/

Si encontráis un buen descuento y estáis en Madrid, os animo a pasaros. Eso sí, recordad que estarán aquí hasta el 29 de enero.