martes, 14 de noviembre de 2017

Reseña: 'El agente y la psíquica'


Autor: Mauro Marino Jiménez

Editorial: Autopublicado

Número de páginas: 111

Lugar de edición: Perú

Año de publicación: 2017

Sinopsis: Un hombre con una extraordinaria capacidad de aprendizaje busca el remedio para una extraña enfermedad terminal. Para lograr esto, busca información entre los sobrevivientes a una extraña explosión ocurrida hace quince años. Están vivos, en alguna parte de un mundo en el que se sienten apartados. Viven escondidos, sin saber que otros seres compiten por robarles la vida y acabar con lo que queda en el resto del mundo. "El agente y la psíquica" es el inicio de una serie de libros de ciencia ficción llamada "Fines y reinicios de la tierra". Una intrigante historia, trabajada con distintas perspectivas para cada personaje. Una lectura cautivante en la que se combina la ciencia ficción, el monólogo interior y la polifonía narrativa.

Mauro Marino Jiménez es escritor, investigador, docente universitario y promotor cultural. Es Doctorando en Filología (UNED), máster en Tecnologías de la Información y la Comunicación en la Enseñanza y Tratamiento de Lenguas (UNED, 2014), maestro en Educación con mención en Educación Superior (USIL, 2011), diplomado en Habilidades Gerenciales (USIL, 2014) y licenciado en Literatura (UNMSM, 2008). Ha publicado diversos libros de poesía, manuales y ensayos. 

El agente y la psíquica es la primera novela de una saga llamada Fines y reinicios de la Tierra. Se trata de una obra de ciencia ficción con toques de distopía y mucha carga de la novela psicológica.

Antes de empezar la reseña, debo agradecer al autor que me haya enviado la novela desde Perú. Se ha tomado muchas molestias por hacerme llegar el ejemplar y eso siempre es de agradecer. Me parece que es un hombre muy cordial y respetuoso, y seguramente sea todo un profesional en su entorno laboral... Precisamente por eso, me duele aventurar que esta no va a ser una crítica positiva.

Yo solo soy una lectora más. No soy filóloga ni una erudita de la lengua. Únicamente soy una periodista, una escritora y una estudiante que comparte sus impresiones sobre los libros que lee por afición, de modo que siempre ofrezco en mi blog una opinión subjetiva e independiente que no tiene por qué ser compartida por todo el mundo. Una vez aclarado este asunto, comienzo con la verdadera reseña.

No me ha gustado esta novela porque no me ha transmitido nada. El agente y la psíquica es una buena historia, tiene un argumento contundente con mucho potencial, y de hecho, la sinopsis y la portada captaron poderosamente mi atención desde el primer momento... Pero la forma de plasmar esta narración me ha parecido un total despropósito. Es una buena historia pero mal contada por diferentes razones... 

En primer lugar, la escritura es totalmente anodina, extraordinariamente simplista, gris, sin ningún tipo de decorado y descripciones que se cuentan con los dedos de una mano. Había momentos en los que no sabía si estaba leyendo una novela o un manual de instrucciones. 

En segundo lugar, el autor ha querido experimentar con el narrador, con el punto de vista múltiple y con el juego de los tiempos verbales... Y no le ha salido bien. Ha querido usar técnicas de narración muy complejas en su primera novela, ha querido pasar de gatear a correr un triatlón, y como lectora, pienso que le ha salido rana. Más de una vez ha tenido faltas y errores de expresión como mezclar dos tiempos de pasado y presente en una sola frase de forma incorrecta (al menos, según los parámetros de la RAE). Mezcla muchos personajes y al principio a cada uno le asigna un narrador (en primera, segunda o tercera persona), pero luego le cambia los narradores a los personajes que tenía asignados... En conclusión, un lío tremendo que provoca una enorme confusión en el lector. Pese a ser un libro tan pequeño y con una sixtaxis tan simple (sujeto + verbo + predicado), al principio era casi imposible enterarse de qué iba la historia, quién hablaba o qué pasaba. 

En tercer lugar, los personajes eran planos, personajes tipo, sin personalidad (salvo, tal vez, César). Los personajes femeninos son todos iguales, incluso llega a hastiar que sean tan tópicos (mujeres buenecitas, amables, simpáticas, comprensivas, prudentes...). Las mujeres que aparecen en el libro ocupan puestos laborales más bajos que los hombres (una empleada inferior, una secretaria...), y participan en escenas estereotipadas. Por ejemplo, una pareja hombre-mujer llega a la casa de una pareja sentimental hombre-mujer, la mujer de la casa ofrece la comida y la otra mujer la acompaña a la cocina para ayudarla mientras los hombres conversan de los temas serios. Ese tipo de escenas estaban bien en la literatura del Siglo de Oro, pero en el XXI ya se quedan anacrónicas.

Por último, pero no menos importante, está el tema de que la maquetación no es la ideal. Aquí no se puede culpar mucho al autor, ya que bastante mérito tiene autopublicar una novela como para que salga perfecta, y he de decir que no he visto ni una falta de ortografía (aunque sí alguna de expresión). Pero la letra es muy pequeña y los márgenes enormes, me recordó a la plantilla utilizada en los poemarios. En los diálogos también se presentan problemas de tabulación y cambios de guiones y rayas. Eso con una buena revisión y una corrección se puede solucionar.

Al mismo leerlo me quedé indiferente y luego apenada porque, sinceramente, esperaba mucho más. La historia era una materia prima excelente, pero la pluma no ha sabido transmitirla. Y no deja de sorprenderme que quien haya escrito este libro sea un estudioso del ámbito de las letras y el lenguaje. Desde mi propia subjetividad, y aun a riesgo de equivocarme, me atrevería a afirmar que el autor ha escrito este libro con la cabeza pero sin hacer caso al corazón. Ha pensado en mecanismos lingüísticos novedosos, se ha arriesgado con nuevas estructuras, ha tratado de crear una obra sencilla dentro de unos parámetros cultos... Pero ha patinado y se ha caído con todo el equipo, simplemente porque en estas páginas no se transmite el sentimiento, o se hace a través de un velo opaco. No veo pasión en estas letras 😞

Mi consejo para este autor es que piense menos, que sienta más y que utilice técnicas narrativas más simples o consolidadas hasta que haya cogido la experiencia suficiente como para aventurarse con otras estructuras más complejas. Sinceramente, le sugeriría que reescribiese esta novela.

De momento, me temo que no puedo recomendar el libro