martes, 12 de junio de 2018

Reseña: 'El efecto Midas'

Autor: Manuel Dorado


Editorial: Autopublicado

Número de páginas: 479

Año de edición: 2016

Sinopsis: Desde sus orígenes, el hombre ha fantaseado con la idea de poseer la lámpara del genio para que le conceda tres deseos. Y ¿por qué solo tres? ¿Por qué no un millón? Infinitos. ¿Qué ocurriría si alguien pudiese convertir todos sus deseos en realidad? Tendría un poder total. Sería Dios. Miguel Le Fablec, un joven profesor universitario, parece tener el poder de convertir en realidad todo lo que imagina; es el denominado Efecto Midas. Inconsciente de su poder, es vigilado por centros de investigación que lo involucran en intrigas internacionales y operaciones de servicios secretos que sobrepasan su propia capacidad de reacción. Todos lo quieren controlar y utilizar. Pero ¿cómo se controla un poder así?

Se trata de la primera novela no antológica de Manuel Dorado, que es ingeniero aeronáutico y escritor.

Se trata de un libro de ciencia ficción contemporánea que, admito, es una novela que me ha costado mucho terminar. El autor me pasó el libro en agosto del 2017 y lo he ido leyendo muy poquitos a poquitos hasta la fecha de hoy.

Los motivos han sido que tenía un principio muy lento y eso ya hizo que mis expectativas respecto a la novela se rebajaran un poco... En segundo lugar, me daba la sensación de que los personajes hablaban demasiado pero ocurrían pocos hechos remarcables que fueran interesantes (recordemos que es un libro de casi 500 páginas). Y por último, admito que cogí a los personajes protagonistas entre ceja y ceja desde el capítulo uno. La razón es que cuando (en el principio del libro) vi que en toda la novela solamente había un personaje femenino mencionable, lo primero que pensé fue: "ya estamos". Desgraciadamente, aún hay estereotipos de género en la ciencia ficción que se hace hoy en día, aunque se ambiente en la época actual. Cuando vi que en un tercio del libro las únicas mujeres de las que se había hablado (y a veces en solo un par de líneas) eran esta "pseudoprotagonista", una ex novia presuntuosa y superficial, y una secretaria estereotipada, admito que como lectora se me cayó el alma a los pies. En las primeras decenas de páginas no mejoró, pues esta única mujer me daba que era ese personaje tipo que existía única y exclusivamente para enamorarse del protagonista masculino. Era la única mujer en un grupo de investigadores e ingenieros, y esto ya me choca bastante porque, como muchos sabéis, soy comunicadora y periodista de la Universidad Carlos III de Madrid; hago noticias sobre innovación e investigación relacionadas con el Parque Científico, y os aseguro que en este siglo hay muchas ingenieras. Este personaje, llamado Monica, también poseía otros atributos tópicos como ser inhumanamente atractiva (muy original), e ir de dura pero al final condicionar todos y cada uno de sus actos al intenso amor que siente por el protagonista Miguel.

Cuando vi que las primeras cien páginas eran así, mis expectativas con respecto al libro bajaron a niveles inferiores a cero y lo dejé aparcado durante meses.

Hasta aquí lo negativo, vamos ahora con lo positivo 😝

Lo bueno es que la actitud y la posición de los personajes cambia y mejora mucho, pero casi al final de la novela (si digo más, será spoiler). Finalmente, Monica adquiere un papel mucho más relevante (aunque sigue pareciendo que en el fondo la manipulan los demás aunque sea "por su propio bien"). En cualquier caso, la evolución de este personaje me parece muy positiva, e incluso admito que el final me sorprendió, cosa que no me esperaba para nada y que tiene un meritazo.

Repito que el libro comienza lentísimo, pero el ritmo y la acción van creciendo a partir de los 2/3 del libro y ahí es cuando empieza a redimirse y a captar la atención del lector.

Asimismo, me ha parecido muy interesante la reflexión sobre los límites de la religión y la ciencia que se plantean en el libro. Esté de acuerdo con las conclusiones a las que llega, o no, me gustan los libros que invitan a reflexionar.

Por último, destacar que una parte importante de la novela sucede en Granada, y se describe de maravilla esta ciudad. Me gusta que haya libros de autores españoles que se ambienten en España, y no es por un sentimiento nacionalista, sino porque ya me empieza a cansar que casi toda la literatura actual se ambiente en Estados Unidos. Eso sí, todo hay que decirlo, este libro también viaja a San Francisco, pero bueno, me gusta que se mezclen lugares y paisajes, creo que es algo que enriquece mucho la lectura.

Entonces, ¿es un libro que recomiendo? La idea es original, tiene detalles muy buenos, el final está muy bien y la maquetación es extraordinaria, pero es un libro al que hay que echarle muchísima paciencia. Si esto fuera un examen, el libro recibiría un aprobado alto por parte de este blog.

¿Qué pensáis de este libro? ¿Vais a leerlo? ¿Cuántos libros conocéis que empiecen fatal y acaben bien? ¡Decídmelo en los comentarios!