domingo, 17 de junio de 2018

Reseña: 'Las andanzas de Pedro Gorrión'

Autor: Luis Meñaca


Editorial: Edición personal - Ópera Prima

Año de edición: 2017

Número de páginas: 199

Sinopsis: Siempre puede surgir en la vida el momento de hacer algo que jamás habías hecho: por tristeza, por desamor, por melancolía. Pero un día, has leído algo en un libro que te gustó y tú te preguntas por qué no podrías hacerlo e iniciarte en la escritura tú también. Así que ni corto ni perezoso, ese día llegó y no recuerdo ni la edad que tendría, ¡pero surgió! Viendo una película, paseando por el Retiro y contemplando el jardín en flor. Viendo cómo las olas chocaban contra un acantilado y oyendo el estruendoso ruido que hacen en su chocar. Quedándome maravillado por las palabras que los loros repiten, teniendo animales domésticos como el perro, el gato y otras especies: llegando a quererlos tanto como a ti mismo. Contemplando a dos personas muy mayores entrelazando sus manos a pesar del paso de los años. En conclusión, son tantos y tantos los motivos por los cuales se puede escribir, que solo hace falta coger folios en blanco y atreverse a escribir para darlos a conocer. Recuerda que opiniones habrá para todos los gustos y para eso están los colores, que si los sigues mezclando aparecerán muchos más.

Luis Meñaca es el autor de Las andanzas de Pedro Gorrión y Con el alba.

Esta novela se trata de una recopilación que contiene una serie de cuentos infantiles protagonizados por un gorrión llamado Pedro. Cada uno de los capítulos de la novela está dedicado a una nueva aventura de las que tiene Pedro Gorrión, cada vez con un nuevo amigo animal diferente.

He de decir que es un ejemplar que me tiene totalmente descuadrada. La historia que se cuenta tiene un lenguaje extremadamente simple y embellecido en el que todos los animalillos de bosque son amiguitos puros y buenos, de modo que es una de esas historias orientadas a bebés y niños de tres a seis años... Pero de pronto en este lenguaje de "mi primer cuento", te mete alguna palabra o expresión que te descoloca, como "jodío, gilipichis, anoréxica (como insulto), estrecha (también como insulto), sílfide o mala foyá"

Las expresiones no acompañan al tono, el tono no acompaña al público al que se dirige, y la maquetación, básicamente, no acompaña a nada.

Cuando habéis visto esta portada, ¿os parece que es el tipo de libro que cogería un niñito o niñita de una guardería que apenas sabe hablar un par de frases? En mi caso, cuando acepté la colaboración para leerlo pensaba que sería una obra nostálgica reflexiva o un ensayo, con eso os lo digo todo. Asimismo, que la obra tenga 199 páginas no ayuda mucho. Sé que a J. K. Rowling también le dijeron que no triunfaría entre el público juvenil con libros de 300 páginas... Pero Rowling escribía para adolescentes de 11 años en adelante, no para infantes con chupete.

A lo mejor he malinterpretado el público al que se dirigía... Os dejo un ejemplo de cómo hablan los personajes para saber si estáis de acuerdo conmigo:

"Disculpa, monísimo gorrión. (...) ¡Tienes un plumaje de lo más chuli que hemos visto! (...) Lo dicho, monada de gorrión, que seas súper, súper feliz en tu volar y volar."


Realmente creo que el problema es que, tal vez, ni el mismo autor sabía a qué público se estaba dirigiendo, y mezcla esta forma de hablar propia de un jardín de infancia con palabras tan duras como palabrotas. Por si fuera poco, se le cuela algún estereotipo, como una situación en la que dos hermanas lagartijas discuten (chicas) y los primeros insultos que se dedican es que si son gordas o anoréxicas, y que si ligan mucho o son unas estrechas. Me parece más que peligroso meterle a los niños estos roles de género en la cabeza desde pequeños.

En cualquier caso, también hay que decir que los cuentos (los capítulos) tienen buenas moralejas y pueden llegar a ser entretenidos... 

Mi recomendación para el autor sería que revisara su lenguaje, que estableciera a qué franja de edad se está dirigiendo y que eliminara todo tópico y estereotipo. Asimismo, creo que este libro podría ser un buen punto de partida para crear una serie de cuentos (cada capítulo equivale a un mini cuento, al fin y al cabo). Ah, y que alguien arregle esa maquetación y que el cuento parezca un cuento. Unas ilustraciones le vendrían de perlas.

Creo que se tiene que pulir mucho.

¿Qué pensáis? ¿Lo leeríais? ¿Creéis que los cuentos deben tener franjas de edad y unas páginas determinadas? Estoy deseando conocer vuestra opinión.