martes, 30 de enero de 2018

Una historia de asfalto, COMPROMISO y hospital

Por Gema López Sánchez

El 17 de agosto de 1896, Bridget Driscoll, una mujer de 44 años, madre de dos hijos, se convirtió en la primera víctima mortal de un accidente de tráfico. Ella, su hija adolescente May y una amiga iban de camino a un espectáculo de baile en el Crystal Palace, al sureste de Londres. Cuando tomaron la intersección para atravesar los jardines del palacio, un coche que iba a “gran velocidad” la atropelló. En una época en la que los automóviles tenían como límite 6,5 kilómetros por hora, es probable que el automóvil que acabó con la vida de Bridget doblara la velocidad máxima hasta aproximadamente 12,8 kilómetros por hora. El conductor que provocó el accidente respondía al nombre de Arthur James Edsall, según los reportes de las hemerotecas de la época. El nombre del hombre fue lo único en lo que la prensa contemporánea se puso de acuerdo, ya que los motivos que propiciaron el accidente fueron (y siguen siendo) incógnitas. Algunos diarios afirmaban que el conductor era un joven que ofrecía paseos en coche para mostrar el nuevo invento, y, según algunos testigos, estaba tratando de impresionar a una joven pasajera. Otros opinaban que no era más que un hombre que acababa de comprar el aparato y tal vez su entusiasmo y su falta de experiencia propiciaran el desastre. La historia más respaldada hoy en día es que el vehículo iba a formar parte de una que era parte de una exhibición automovilística a la que nunca llegaría. Lo único constatable fue que, al tratarse de un accidente, Arthur no cumplió ninguna condena. En la investigación, el funcionario encargado dejó por escrito una rotunda afirmación que acabaría pasando a la historia del automovilismo: “Esto no debe volver a ocurrir nunca más”. El caso quedaría cerrado y olvidado hasta que, en el año 2010, la BBC decidiera realizar una investigación dirigida por el periodista Andrew Mc Farlane, que lo sacara de la estantería polvorienta.

Ciento diecinueve años, un mes y cinco días después, se repitió el horror en una historia muy parecida. La noche del 11 de septiembre de 2015, Enrique López Sierra había salido de fiesta con sus amigos. Su intención era despedirse de ellos, puesto que esa misma semana se iría de Erasmus a Amberes, Bélgica, y no volvería a verles hasta que cumpliera allí sus seis meses de estancia. Bebió poco y se fue deprisa, debido a que había mucha más gente de la que quería despedirse antes de comenzar su viaje. Caminó por la Castellana sintiendo el frío otoñal en los huesos, esperó pacientemente en el semáforo, y cuando el muñequito se volvió verde, cruzó. No había llegado ni a la mitad del paso de cebra cuando un vehículo le atropelló dejándole en coma y el conductor se dio a la fuga.
El chico atropellado se quedó inmóvil en el suelo mientras los curiosos se acercaban. Incluso desde lejos era posible apreciar la extrema gravedad de sus heridas. Tenía los ojos cerrados y los cuchicheos de los presentes afirmaban que estaba muerto. Tenía un corte en la cabeza del que no cesaba de brotar sangre, golpes en la cara, que se hinchaba ostensiblemente a cada momento que se detenían a observarlo, y un corte en el labio. Pero más demacrada aún que la cabeza, estaba su pierna. Había perdido una zapatilla, y una maraña de sangre y músculos hacían su aparición en el lugar donde, presumiblemente, se había producido el golpe. 

Pocas horas más tarde, sus padres y su hermano recibían una llamada de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Clínico San Carlos, informándoles de que el chico estaba muy grave. La familia suspiró aliviada cuando tres días después, el 14 de septiembre, Enrique abrió los ojos: “Nunca podré olvidar la sorpresa que fue para mí despertarme en una sala de hospital sin ser capaz de mover un músculo por el dolor, conectado a mil máquinas, y todos a mi alrededor llorando y felicitándome como si hubiera hecho algo sumamente importante”.
La policía consiguió parar al vehículo sospechoso del atropello. El parabrisas roto y los restos de sangre confirmaban que aquel era el coche en cuestión. Según el atestado y las declaraciones de los agentes, el conductor infractor era un joven que conducía en estado de embriaguez: había consumido drogas y alcohol. Había salido indemne del accidente, pero la copiloto, su novia, había sufrido alguna lesión menor. Las madres de los dos implicados y el propio conductor contactaron días después con la madre de Enrique para disculparse por su imprudencia.
Enrique inició un proceso de larga y dolorosa recuperación. Como es lógico, no pudo irse de Erasmus ni volver a sus estudios de Derecho y Administración de Empresas hasta varios meses más tarde. Salió del hospital en silla de ruedas y aún necesitó prolongadas sesiones de terapia para poder volver a caminar de nuevo. Hoy en día aún conserva las cicatrices del desastre y un dolor constante en sus extremidades al que ha acabado por acostumbrarse.

Las consecuencias de aquel accidente no fueron únicamente físicas, sino también mentales. Durante bastante tiempo, sentía el trauma renacer cada vez que veía noticias sobre atropellos. Necesitó ayuda psicológica, pero finalmente pudo superar los problemas derivados del salto. A pesar de que la huelga de examinadores le está poniendo ciertas trabas, actualmente se está sacando el carné de conducir.
Sorprendentemente, lo peor para él no fue el propio accidente, sino que el episodio que le trae los recuerdos más amargos es el de un problema que tuvo con el tubo de respiración que le colocaron en la UCI. La noche anterior a que se lo retirasen, sintió que se estaba ahogando. Aunque trató de llamar la atención del personal sanitario, nadie pudo ser consciente de la magnitud del problema hasta que le hubieron retirado el aparato. Estaba obstruido. Enrique había sobrevivido contra todo pronóstico dos veces.

En mayo del 2017, un año y medio después de estos hechos, la editorial Pentian publicó en su web un crowdfunding para editar Una historia de asfalto y hospital. Apenas dos semanas desde la publicación de la campaña, se consiguió el objetivo de los 1600€. Se trataba de la novela que Enrique comenzó a escribir sobre su experiencia a raíz de la recomendación de un religioso que le visitó durante una de sus aburridas tardes en la UCI. El joven siempre había sido un gran lector y había escrito relatos, poesía y microrrelatos, si bien estos textos habían participado en concursos literarios escolares, pero no habían sido publicados. Enrique deseaba seguir adelante y olvidar la traumática experiencia, pero sobre ese deseo persistía la necesidad de hacer llegar un mensaje social. El autor quiere que su experiencia sirva para evitar nuevos accidentes de tráfico, y confía en que la mejor forma de prevenirlos es mediante la educación y la concienciación.

No se puede comprender el impacto de Una historia de asfalto y hospital sin la colaboración de la Fundación A Víctimas de Tráfico, más conocida como Fundación A, a la que va destinado un 50 por ciento de la recaudación del libro. El director de la Fundación A, Luis Sainz, había vivido dedicándose al voluntariado en otras asociaciones como la Fundación Isabel Gemio para la investigación de enfermedades neuromusculares, distrofias musculares y otras enfermedades raras, la Fundación Lukas para niños con discapacidad neurológica severa, el Proyecto Hombre de prevención y tratamiento de consumo de alcohol y otras drogas, Sonrisa Digna y la residencia de ancianos Nuestra Señora de Valverde. Lo que le cambió la vida a Sainz y le impulsó a llevar este camino de asociacionismo y solidaridad fue el accidente de moto que sufrió su hijo: “En ese momento una persona se veía envuelta en un accidente de tráfico y se encontraba con que el único interlocutor que tiene fuera del extraordinario sistema sanitario que tenemos en España, era un señor de una compañía de seguros (en muchos de los casos ni siguiera el de tu compañía de seguros, por ser el del coche que te ha atropellado) y sin ningún tipo de asistencia psicológica que te hiciera paliar emocionalmente esos durísimos momentos iniciales, ni tampoco ningún tipo de información de los derechos que te asisten como víctima de un accidente o familiar del accidentado... Fue entonces cuando vi la necesidad de crear algo que todavía no existía y que pudiera dar respuesta y ayuda a esas dos cuestiones”, explica Sainz.

Con este historial de intereses en accidentes de tráfico, temas de salud y activismo social, el director de la Fundación A tomó conciencia desde el principio con el proyecto literario de Enrique y aportó su granito de arena ayudando con la difusión del mismo en medios de comunicación y redes sociales, e instando a la periodista de TVE Teresa Viejo (embajadora de Fundación A) a escribir el prólogo de la obra. “Muchas personas cuando sufren un accidente de tráfico de la envergadura y gravedad que el de Enrique se ensimisman en su desgracia y en su mala suerte, Enrique ha sabido luchar por él mismo por su recuperación por su autoestima personal y ha conseguido vencer todas esas secuelas psicológicas que normalmente quedan tras un accidente. Su libro me parece un canto a la esperanza a las ganas de vivir y a la proyección a los demás de que por muy mala que sea la experiencia se puede salir de ella y además como ganador”, comenta Sainz. 

En septiembre de 2015, casualmente, en las mismas fechas en las que Enrique estuvo a punto de perder la vida, los Jefes de Estado que asistieron a la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptaron la histórica Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Una de las nuevas metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es reducir a la mitad el número mundial de muertes y traumatismos por accidente de tráfico de aquí a 2020, lo cual constituye un avance significativo para la seguridad vial. Refleja un reconocimiento cada vez mayor del enorme precio que se cobran los traumatismos causados por los accidentes de tráfico, los cuales son una de las causas de muerte más importantes en el mundo, y la principal causa de muerte entre personas de edades comprendidas entre los 15 y los 29 años por encima de suicidios, SIDA y homicidios, según el Informe sobre la Situación Mundial de la Seguridad Vial de 2015. Este informe, a su vez, concluye que la mitad de todas las víctimas mortales ocasionadas por los accidentes de tránsito son motociclistas (23 por ciento), peatones (22 por ciento) y ciclistas (4 por ciento).

Pese a que la concienciación social sobre este tipo de accidentes nunca ha sido mayor, cada día alrededor de 3500 personas fallecen en las carreteras alrededor del mundo. Decenas de millones de personas sufren heridas o discapacidades cada año; siendo los niños, los peatones, los ciclistas y los ancianos son los usuarios más vulnerables de la vía pública, según la Organización Mundial de la Salud.

En España, el Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico de la Dirección General de Tráfico confirma que 1689 personas murieron en accidentes de tráfico en 2015.

Cuando se le pregunta a Enrique de qué manera piensa que se puede evitar que sucedan más accidentes de tráfico, la respuesta aparece rápidamente en su mente y emana de sus labios con contundencia: a través de la educación. Opina que la seguridad vial es un asunto que debería tratarse en colegios e institutos con periodicidad. Asimismo, pertenece al grupo de los que defienden una mayor dureza en los anuncios publicitarios de concienciación. “Ya sé que es una opinión que suscita polémica, ya que los detractores opinan que son imágenes que pueden herir sensibilidades… Pero si dando un poco de miedo con un vídeo podemos conseguir que las personas sean más precavidas y se salven vidas, el minuto de mal trago habrá merecido la pena”, afirma el chico, que también ve con buenos ojos el aumento de los controles de seguridad. Sin embargo, no opina lo mismo del aumento de las medidas punitivas y las condenas contra los conductores imprudentes: “Una vez que la persona ya está muerta o lesionada, ya da igual castigar más o menos al culpable. Los accidentes de tráfico son eso, accidentes. Los conductores imprudentes no quieren matar a nadie, simplemente no son conscientes del peligro. Por eso la educación es nuestra única oportunidad”, insiste. Habla por la experiencia personal y aportando ejemplo, ya que cuando se le pregunta si él siente rencor por el conductor que le atropelló o si desearía que su pena aumentase, simplemente responde: “No. No odio a nadie. El odio solo le duele a quien lo siente”.


Enrique podría haber sido el fallecido número 1690. Ahora se levanta temprano para ir a trabajar, va a clase por la tarde y en su tiempo libre hace deporte, queda con sus amigos y lee. Otros no tuvieron tanta suerte.

lunes, 29 de enero de 2018

Reseña: 'Inocencia interrumpida'

Autores: Pedro Castillo y Pablo Palazuelo


Editorial: Autopublicado

Número de páginas: 160

Año de edición: 2017

Lugar de edición: España

Sinopsis: Lujuria homicida, el móvil de todo crimen sexual. También el de cinco jóvenes españolas llenas de vida y sueños por realizar. En este libro se analizan estos dramáticos sucesos, que tanto conmocionaron a la sociedad española. Además, se estudian la revolución forense del ADN, las dificultades para su implantación, los falsos culpables, los confidentes y los errores y aciertos de jueces y policías.

El doctor Pedro Castillo estudió Medicina en la UAB. Ha sido director médico en empresas sanitarias y Premio Nacional de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica por un libro sobre la depresión. Asimismo, ha coordinado investigaciones y difundido sus resultados en hospitales de Europa y América. Actualmente se dedica a la divulgación de temas de salud y criminología.

Pablo Palazuelo es un célebre escritor indie autor de Nunca es tarde para morir.

BASADA EN HECHOS REALES


Inocencia interrumpida es un libro de no ficción que narra diecinueve años de investigación de los más importantes crímenes sexuales. Todos los hechos relatados en la novela son REALES y se pueden consultar en cualquier hemeroteca. Esta obra podría considerarse, en cierta forma, un reportaje novelístico al estilo de A sangre fría de Truman Capote. Utiliza los recursos formales y expresivos propios de la literatura (concretamente, del género negro) para analizar los casos de las violaciones y asesinatos de unas muchachas a medio camino entre la infancia y la pubertad.

Desgarradora. Es la única palabra que necesito para describirla. Me costó mucho terminármela porque era sumamente impactante (incluso aunque hubiera sido de ficción y no un informe de hechos reales, me habría encogido el corazón). Muchos podrían pensar que una obra de estas características pudiera resultar morbosa, pero nada más lejos de la realidad. El autor y su colaborador relatan de una manera diáfana, tratando de analizar hechos, situaciones, causas y consecuencias de unos crímenes terribles, pero siempre desde el más profundo respeto a la víctima y a sus familias, sin recrearse en las descripciones de las situaciones grotescas y sin ficcionarlas.

Realmente, más que la propia violación, este libro se centra en cómo se investigan y resuelven estos crímenes. Se pone de manifiesto la evolución de los métodos científicos utilizados para identificar a los culpables, y la actuación desde el ámbito legal para juzgar a los mismos. Este libro hace una crítica y da a entender que (como en todas partes) hubo trabajadores implicados y otros totalmente deficientes a la hora de aplicar la justicia. Todo esto me lleva a pensar que la finalidad del tomo es visibilizar cómo se actúa desde el ámbito policial y judicial en estos crímenes que, pese a ser tristemente habituales, tienen unos procesos muy poco conocidos.

Hay que tener la cabeza fría para leer este libro. Los autores en ningún momento buscan la lágrima fácil, sino que todo está contado desde el raciocinio y la objetividad de la resolución de un caso, pero no deja de ser impactante... Cuando vemos estos casos en los medios de comunicación nos indignamos y sufrimos, pero solo durante los minutos que dura la noticia. Con estos relatos nos obligamos a estar presentes en el lugar de los hechos y a vivir estas barbaridades en primera persona.

Con todo, es un libro que debiera ser leído para comprender la magnitud del problema y para conseguir una mayor empatía que nos lleve a establecer nuevas políticas y leyes para lograr una mejor resolución de los casos. Es una de esas obras que te dan una bofetada de realidad, mostrándote aquello que no quieres ver.

miércoles, 24 de enero de 2018

¡Ganadores de los sorteos tuiteros!

¡Buenos días, contraportadistas! Ya he acabado los exámenes, ¿y qué mejor forma de celebrarlo que anunciando a los ganadores de los SORTEOS TUITEROS?


Los cuatro sorteos se realizaron en Twitter a través de mis cuentas @Gema_Escritora y @Gema_Autora (podéis seguirme si queréis jeje) y estos han sido los premios y los premiados:


Ganador de un ejemplar de Mekronos Metamorfosis:

  • @davidleelibros

Ganador de un ejemplar de Mekronos:

  • @ashinelikestar

Ganador de un ejemplar de Cuentos para despertar:

  • @lectora2000

Ganador de un ejemplar de un libro sorpresa:

  • @_kingofall_



Muchísimas felicidades a los premiados =D Si eres uno de los afortunados, contacta conmigo a través de lacontraportadablog@gmail.com

martes, 23 de enero de 2018

A sangre fría, ¿novela o reportaje?

Obra: A sangre fría 

Título original: In Cold Blood 

Autor: Truman Capote 

Idioma original: Inglés 

Editorial: Anagrama 

Año de publicación: 1966 

Año de edición: 2017 

Número de páginas: 322 

ISBN: 9788433971234 

Sinopsis: El 15 de noviembre de 1959, en un pueblecito de Kansas, los cuatro miembros de la familia Clutter fueron salvajemente asesinados en su casa. Los crímenes eran, aparentemente, inmotivados, y no se encontraron claves que permitieran identificar a los asesinos. Cinco años después, Dick Hickcock y Perry Smith fueron ahorcados como culpables de las muertes. A partir de estos hechos, y tras realizar largas y minuciosas investigaciones con los protagonistas reales de la historia, Truman Capote dio un vuelco a su carrera de narrador y escribió A sangre fría, la novela que le consagró definitivamente como uno de los grandes de la literatura norteamericana del siglo XX. Capote sigue paso a paso la vida del pequeño pueblecito, esboza retratos de los que serían víctimas de una muerte tan espantosa como insospechada, acompaña a la policía en las pesquisas que condujeron al descubrimiento y detención de Hickcock y Smith y, sobre todo, se concentra en los dos criminales psicópatas hasta construir dos personajes perfectamente perfilados, a los que el lector llegará a conocer íntimamente. A sangre fría, que fue bautizada, pionera y provocativamente, por Capote como una “non fiction novel”, es un libro estremecedor que, desde la fecha misma de su publicación, se convirtió en un clásico. 

Sobre el autor 

Truman Capote (1924 – 1984) fue un aclamado periodista y escritor estadounidense. 

Nació el 30 de septiembre de 1924 en Nueva Orleans, Louisiana. A los cuatro años sus padres se divorciaron y durante el resto de su niñez vivió la peripecia y la soledad del típico producto de "hogares separados" (inestabilidad o bonanza, traslados entre uno y otro progenitor), todo ello con el horizonte imperturbable de las granjas del Sur profundo y rural. Según confesión propia, comenzó a escribir para paliar el aislamiento que sentía en aquel tiempo. Cursó estudios en el Trinity School y la St John's Academy de Nueva York. Cuando su madre se casó por segunda vez con Joseph García Capote, abandonó sus apellidos Streckfus Persons y tomó el de ese hombre. 

Con 17 años era un periodista consumado asegurándose un empleo en la exclusiva revista 'The New Yorker'. A los 21 abandona la redacción y publica un relato Miriam en la revista 'Mademoiselle' que es distinguido con el Premio O'Henry. La crítica, que le aplaude sin reservas, le considera un discípulo de Poe y habla de su estilo como "gótico introspectivo". Con 23 años se edita su primera obra, Otras voces, otros ámbitos (1948) que fue una de las primeras novelas que plantearon abiertamente el tema de la homosexualidad. Pese al carácter profundamente realista de su obra, combinó en sus narraciones el misterio y el refinamiento literario, poniendo de manifiesto las oscuras profundidades psicológicas del sistema norteamericano a través de personajes inquietantes. 

Otros de sus escritos son: Un árbol de noche y otros cuentos (1949), El arpa de hierba (1951), Se oyen las musas (1956) y Desayuno en Tiffany's (1958). Su interés por el periodismo y su intensa colaboración con la revista New Yorker lo acercaron a la disciplina del reportaje de investigación, lo que dio como fruto su célebre obra A sangre fría (1966), creadora del género de la non-fiction novel, que relata el caso real del asesinato de la familia Cutters, basándose en documentos policiales y el testimonio de los implicados. Por esta novela, junto a Norman Mailer y Tom Wolfe, Capote es considerado uno de los padres del new journalism (nuevo periodismo), que combina la ficción narrativa y el periodismo de reportaje, dentro de una nueva concepción de la relación entre realidad y ficción. La escritura de esta novela le llevó siete largos años y la crítica no tardó en saludarla como la novela más "dura" y significativa de la década de los sesenta. Fue llevada a las pantallas en el año 1967 por Richard Brooks. Vendió más de trescientos mil ejemplares y estuvo en la lista de los libros más vendidos del ‘New York Times’ durante treinta y siete semanas. 

Tras pasar el resto de los años 40 viajando por los países ribereños del Mediterráneo, en la década de los 50 Capote reanuda su actividad periodística como entrevistador de la revista 'Playboy'. 

Autor de los ensayos titulados Música para camaleones (1980) y del guion para el musical Casa de las flores (1954). También colaboró en la escenografía de la película La burla del diablo (1954). 
Truman Capote falleció el 25 de agosto de 1984 en Los Ángeles. 

Argumento 

Tal y como señala la sinopsis del libro, este reportaje literario semilla del Nuevo Periodismo trata la historia de un asesinato múltiple y “a sangre fría”. Cuatro miembros de una familia de clase media alta, religiosa y bien considerada, fueron asesinados una noche sin motivo aparente. Los fallecidos eran el padre y la madre de la familia, Herbert y Bonnie Clutter, y sus dos hijos adolescentes, Nancy y Kenyon. Finalmente se descubrió que los asesinos, Richard Eugene (Dick) Hickock y Perry Edward Smith, eran convictos en libertad condicional que creían que en la casa de los Clutter hallarían una caja fuerte que contenía una cuantiosa suma de diez mil dólares. Ambos habían recibido el susodicho rumor a través de un antiguo compañero de celda de Hickock, Floyd Wells, que había trabajado para el señor Clutter. Sin embargo, esa caja fuerte no existía, y en su robo los asaltantes apenas pudieron recolectar unos cincuenta dólares. Pese a que el robo había resultado infructuoso, y a pesar de que no había motivos para asesinar a la familia, a la mañana siguiente los allegados de los Clutter encontraron sus cadáveres. 

Truman Capote hace un recorrido acerca de los acontecimientos previos a la noche en la que la familia fue asesinada, la situación de su muerte y los hechos siguientes a la misma. Dibuja un mapa por la personalidad de cada uno de los Clutter a través de las declaraciones de sus familiares, amigos y vecinos; describe las circunstancias de la muerte con la ayuda de los testimonios de los cuerpos de seguridad y los testigos; y acaba tratando de sacar a la luz la biografía y las características mentales de los dos asesinos. El libro acaba cuando ambos son ajusticiados. 

Contexto de los hechos y temas abordados 

Los hechos tuvieron lugar en el pueblo de Holcomb, en el condado de Finney, al oeste de Kansas, uno de los estados de Estados Unidos de América, cuya capital es Topeka. 
Alrededor de las once y media de la noche del sábado 14 de noviembre de 1959, Perry Smith y Dick Hickock entraron a la casa de los Clutter y, después de inmovilizar a los cuatro miembros de la familia presentes, registraron todo el inmueble buscando una caja fuerte que, según información recibida por Hickock, contenía diez mil dolares. Al comprobar que esta no existía y que la información era errónea, asesinaron a los Clutter uno por uno. 

En ese año tuvieron lugar varios acontecimientos remarcables para Estados Unidos:

  • 1 de enero: triunfo de la Revolución cubana, Fidel Castro toma el poder. 
  • 2 de enero: la Unión Soviética lanza la sonda Luna 1, primer artefacto enviado a la Luna. Es el primer objeto terrícola que alcanza la velocidad de escape de la Tierra. Más adelante lanzará el Luna 3. 
  • 3 de enero: Alaska se convierte en el 49.º estado de Estados Unidos. 
  • 25 de enero: en la Ciudad del Vaticano, el papa Juan XXIII anuncia la celebración del Concilio Vaticano II. 
  • 4 de febrero: tras una retención por la fuerza y enérgicas protestas de Estados Unidos, es liberado un convoy del ejército estadounidense, interceptado por un puesto de control fronterizo soviético en Berlín Oriental. 
  • 23 de febrero: se produce la primera reunión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, contrario a la pena de muerte. 
  • 25 de abril: En Cuba es secuestrado un avión de pasajeros tipo Viscount DC-3, matrícula CUT-605, y obligado a aterrizar en Miami. El avión realizaba un viaje comercial de La Habana a Isla de Pinos. El Gobierno estadounidense devuelve a los rehenes, pero no el avión. 

Uno de los temas tratados en el libro (pese a que sea la narración de una cronología de hechos), es el de la pena de muerte. La tercera parte (final) del libro narra los procesos judiciales contra los asesinos, sus informes psicológicos y su sometimiento al castigo máximo. La pena de muerte es un tema controvertido, y todo el libro deja ver cómo no hay decisiones unánimes al respecto. En los juicios siempre hay partes del jurado a favor y en contra (estos últimos suelen alegar motivos religiosos). Una vez se proclama la primera sentencia, la fecha de la ejecución se atrasa en repetidas ocasiones debido a los correspondientes debates en las esferas institucionales, políticas y sociales. 

El segundo de los temas tratados en este texto periodístico y literario es el de la religión, tan presente en la vida de los estadounidenses. Cuando se hace el retrato de Herbert Clutter (una de las víctimas), conocemos que parte de la buena fe y buenos sentimientos que los vecinos depositan en él tiene que ver con que tanto su persona como su familia son muy religiosos y siempre cumplen los oficios. Herbert Clutter es una figura importante de la Iglesia Metodista y esa categorización afecta a su forma de ser (repulsa del alcohol y el juego e imposición de estos hábitos a sus trabajadores) y al trato con su familia. De hecho, Herbert insiste a Nancy para que deje de salir con su novio porque el muchacho no es metodista como la familia. Asimismo, Bonnie es aconsejada en su enfermedad para partir en un viaje con gente de su fe para recuperarse, y también duerme siempre con una Biblia al lado. Dentro de la estructura familiar, el cabeza de familia es el varón Herbert, los herederos de su empresa siempre son Kenyon y los maridos de sus hijas, y Nancy es la encargada (en ausencia de una enferma Bonnie) de sustentar a la familia y realizar las labores tradicionalmente femeninas (cocinar, coser, limpiar). Una estructura de tipo patriarcal y machista que clásicamente se relacionaba con el modelo de la familia cristiana y la familia típica americana. Todo este universo religioso en el que se mueven los Clutter afecta de modo positivo a su reputación para con el pueblo. Los motivos cristianos reaparecen (de forma sumamente irónica) con los sueños de Perry sobre un pájaro dorado que resulta ser (según él) Jesucristo. Y están muy presentes en los juicios en los que se trata si aplicar la pena de muerte sobre los acusados, pues los que están en contra de aplicar el castigo se refieren siempre a los Diez Mandamientos de la Biblia: “No matarás”. 

El machismo de la época impregna las páginas del libro, como hemos visto en el patriarcado Clutter. También se mencionan a otras mujeres como a las hermanas supervivientes Clutter, a la hermana de Perry y a otras vecinas como amas de casa conformistas, cuando se las critica. El resto de mujeres de las que se habla son prostitutas, vecinas cotillas o las ex mujeres de Dick. Solo hay un atisbo de igualdad de género en la relación entre el sheriff y su esposa, pues ambos trabajan y realizan las tareas del hogar (los compañeros de trabajo del hombre se burlan de él por eso). No creo que Truman Capote tuviera ningún tipo de intención de hacer un alegato feminista, opino que, como se dice coloquialmente, se lavó las manos en ese asunto. Simplemente mostró la realidad de la época como si de una fotografía se tratase, dejando ver así el modelo clásico y el modernismo incipiente. 

Por último, se especula sobre la salud mental. Toda la novela parece preguntarse, a través del coro de voces de los personajes que hacen sus declaraciones, ¿por qué mataron a los Clutter? Se busca la respuesta en el inconsciente, en la psicología, en las enfermedades mentales, los delirios, la filosofía y los desórdenes psíquicos. Se presentan varias teorías, se hace un análisis “científico” del perfil de las personas más propensas a cometer este tipo de actos delictivos y, en última instancia, es una cuestión que se deja en el aire porque no tiene una respuesta indiscutible y rotunda. 

Estructura narrativa: ordenación temporal y espacial 

 Desde que el lector coge el libro, ya sabe lo que va a pasar. Es la crónica de una muerte anunciada basada en hechos reales, pues la propia sinopsis nos advierte de que vamos a presenciar un asesinato y sus consecuencias. 

La narración comienza situando al lector en Holcomb, Kansas. Se describe el lugar y se establecen comparaciones con otros puntos de la geopolítica norteamericana. Descrito el lugar y los espacios, parece que seguimos a Capote en su viaje. Llegamos a Holcomb y lo primero que se describe es la estación, luego las calles, más tarde los sitios públicos importantes (como la escuela) y los barrios que ayudan a distinguir el nivel socioeconómico de las familias que habitan determinados terrenos. De modo que describiendo los lugares, el autor da pinceladas sobre el perfil psicológico de los habitantes de la región. Con estos paisanos y su pueblo se nos plantea el escenario en el que empezamos a conocer a las víctimas del fatídico destino: los Clutter. También empezaremos a conocer más sobre sus dos asesinos. 

Toda la historia está en pasado. Todo ha sucedido ya. Los Clutter murieron, sus asesinos fueron ajusticiados. El presente de facto en el que el periodista hace preguntas y los vecinos le cuentan lo que sucedió, crea un hipotético pasado tipo flashback sobre el que se asienta la narración cronológica de los hechos pretéritos. En resumen, la narración sucede en el tiempo presente pero los hechos se cuentan en pasado porque el argumento versa sobre algo que ya finalizó. 

Tratamiento de los personajes y situaciones 

Aunque Truman Capote solo pudo conocer lo que el vecindario, las autoridades y los familiares contaban sobre los Clutter y las especulaciones sobre aquello que estarían haciendo antes de morir, hace un retrato de cada uno de los protagonistas de esa masacre como si fueran objetos de estudio a través de una metodología casi científica. Sabe tanto de los personajes que casi parecen caracteres literarios en lugar de personas de carne y hueso que una vez existieron y que él ni siquiera conoció. Describe su vida, su personalidad, sus miedos, sus pasiones y sus pensamientos con ánimo de dar verosimilitud y cercanía, en aras de crear empatía con ellos. 

Del mismo modo, trata a los asesinos. Y hace falta insistir en que, pese a ese acercamiento extraordinario, el autor no hace apreciaciones personales sobre los sentimientos que tenga hacia esas personas. Describe hasta lo indescriptible sobre ellos, pero no entra en valoraciones subjetivas. 

También se acerca mucho a la psique de otros personajes secundarios de la narración e incluso da pinceladas sobre las personas que le ofrecen sus testimonios. Es como si describiera a todos a través de un cristal que, por más que se acercase, no pudiera traspasar. 

Narrador: Punto de vista 

En una primera instancia podríamos pensar que es un relato en primera persona del presente, puesto que es un periodista contando una historia. Sin embargo, en realidad, es una novela coral en pasado. Pese a que ese narrador primario ha hecho la función de filtrar, ordenar y clasificar los testimonios, no los ha creado. Truman Capote es un narrador invisible, un filtro de opiniones y comentarios. Los verdaderos narradores son quiénes le cuentan la historia, es decir, sus fuentes. 

Tratamiento de las fuentes 

En esta novela, las fuentes son los narradores, así que las fuentes lo son todo. Cuando un personaje habla, se hace una breve ficha de ese personaje. Cuando la fuente es un documento, se habla de la persona que lo escribió. Si la fuente es protagonista (los dos asesinos) se indica cómo dejaron escritas sus impresiones personales, en qué lugar, en qué momento, a quién se las confiaron y con qué propósito. La sensación que el lector se lleva es que el autor ha respetado a sus innumerables fuentes y ha contrastado todo lo que le han contado en aras de hacer una aproximación a la realidad que resultase digna. 

Estilo literario 

Pese a ser un texto periodístico, este reportaje se nos presenta con una estructura que recuerda a la novela. Hay una introducción (qué pasó y presentación de los personajes), un nudo (el asesinato, cómo se llevó a cabo, cómo encarcelaron a los asesinos) y un desenlace (la condena y la muerte de los asesinos). Existen descripciones de circunstancias físicas y otras de tipo omnisciente (pensamientos, sentimientos…). Hay recursos como metáforas, comparaciones, epístolas… De modo que estos elementos tradicionalmente literarios se convierten en un marco estilístico para la historia. Además de la veracidad de los hechos y el rigor, hay trazas de periodismo en el propio lenguaje, que es sencillo y claro, a menudo con una estructura de sujeto, verbo y predicado; propio de la comunicación masiva. 

Narraciones y descripciones 

Como he remarcado en puntos anteriores de este trabajo, las narraciones y las descripciones sobre los actos o la forma de ser de los protagonistas de la trama son llevados a cabo por las fuentes que informan al periodista. El periodista se permite realizar sus propias descripciones cuando tiene que hablar sobre los paisajes, aportar contexto histórico, referirse a información que ha extraído de un documento o fuente escrita que ha tenido que interpretar, o cuando describe a la propia fuente que le ha dado sus datos y da sus impresiones sobre la misma (“La señora era arisca en sus maneras, pero quiénes la conocían opinaban de ella que…”). 

Reflexión personal 

Me ha dejado los pelos de punta. Pese a ser una novela tan larga me la terminé en un solo día. No podía dejar de leer. El desasosiego interior que me producía venía dado de que, si nadie me hubiera dicho que era el reportaje de una historia real, probablemente la habría tratado como a una de las novelas negras que tanto me gustan. Eso me chocó. He leído sobre multitud de asesinatos, y aunque la novela me llevara a empatizar con los personajes, sabía que todo se englobaba en un universo de ficción. Este libro no, este libro era un relato periodístico. 

A decir verdad, esta obra me ha causado problemas morales. Durante días estuve pensando en esa desdichada familia, pero también me ponía en el lugar de Truman Capote como periodista y pensaba… ¿Qué habría hecho yo en su lugar? ¿Lo habría hecho mejor? ¿Aquello estaba bien? Me costaba imaginarme a mí misma yendo a un pueblecito perdido en los llanos de España para empezar a preguntarle a todo el mundo sobre una familia asesinada, pisar la casa en la que se hubiera derramado la sangre, ir a hablar con aquellos que tenían trato directo con los asesinos, e incluso conversar con los propios asesinos… Y no dejarme llevar por el horror. 

Pero… ¿con qué objetivo? Porque cuando un periodista habla sobre guerras o abusos de las instituciones contrarias a los derechos humanos, realmente su testimonio ayuda a tomar decisiones, la información que aporta a la ciudadanía le es útil para conformar su opinión sobre la actualidad y actuar en consecuencia. Lo que yo me preguntaba mientras leía el libro era para qué servía hablar sobre un asesinato que, en teoría, no tenía motivos. Tal vez, Capote lo hizo solo para dar algo de luz sobre esos asesinatos a sangre fría que nadie comprendía. Tal vez, solo fue algo muy mediático y él quiso sacar más cosas a la luz que el resto de periodistas. Imposible saber sus motivaciones personales. 

Pero debo añadir algo que despertó mi curiosidad y es que, por mucho que Capote trate de ofrecer la historia de una manera “objetiva”, contrastando fuentes y dando testimonios de ambas partes, el final del libro me da una pista sobre lo que puede que el periodista pensara en su fuero interno. Al final, el sheriff ve a la amiga de Nancy llevando flores a su tumba y piensa que si Nancy siguiera viva, también sería una jovencita universitaria, pero no lo era porque la habían matado. Esto me llevó a pensar que, pese al acercamiento a los culpables, pese al debate sobre la pena de muerte y pese a ese intento de objetividad imparcial, aquellos párrafos eran su pequeña sentencia en el asunto. Como si definitivamente se pusiera del lado de Nancy y los Clutter, y en cierta medida, pudiera llegar a justificar el ahorcamiento de Perry y Dick. 

Por otro lado, me pongo en el lugar de las hermanas supervivientes, y si un periodista hubiera escrito un libro en el que desvelara todos los secretos de mi familia, diera detalles de cómo han asesinado a mis padres y mis hermanos, tratara a esos asesinos como a “una fuente más”, y se hubiera hecho de oro con ese libro… Pues, desde luego, mucha gracia no me haría. Al final, este reportaje es periodismo, puede responder a una preocupación social y hacerlo de una manera entretenida, pero… Incluso si las intenciones al escribirlo eran nobles… ¿Leer sobre un asesinato tan detallado no es, en parte, morbo? ¿La gente que lee sobre asesinatos y violaciones reales, lo hace por información, por cubrir el desasosiego de su alma, o por puro amarillismo? 

No sé si esto está bien, ni si es moral. Incluso si es el mejor reportaje de la historia, incluso si soy una mala periodista, yo solo consigo ponerme en el lugar de las hermanas que sobrevivieron. No sé si a ellas les importaría el libro, si llegaron a leerlo, si lo usaron para justificar que ahorcara a los asesinos, si simplemente sufrieron… No lo sé. Esa es la parte de la historia que nunca se cuenta. 

De modo que este libro me deja con un sabor agridulce y muchas dudas morales que creo que solo el tiempo y el ejercicio de la profesión podrán aclararme.

sábado, 20 de enero de 2018

Top 5: Los libros más peculiares de mi estantería

¡Hola, contraportadistas! Hace poco estaba ordenando mi estantería y me di cuenta de que había algunos libros que, simplemente, no me explicaba cómo habían acabado ahí 😆😆😆 Son estos libros, peculiares, extraños, poco convencionales o, simplemente, RAROS; que perduran en tu estantería por los siglos de los siglos y que nadie que te conozca se explica cómo ha llegado a tus manos. Comenzamos con el Top de los cinco libros más peculiares de mi estantería.


Top 1: Apología del metasuicidio


He leído cosas raras a lo largo de mi vida, pero esto se lleva la palma (al menos, dentro de mi estantería). Es un libro sobre la corriente de pensamiento filosófica-metafísica del metasuicidio, que básicamente consiste en que como la vida no tiene sentido es mejor acabar con ella para así tener "el poder de Dios" de decidir sobre el destino y las doctrinas impuestas (he resumido unas 700 páginas en una frase, viva yo). Se trata de un ejemplar lleno de aforismos e ilustraciones sobre este concepto, en inglés y en castellano. Y como todas las ideologías del mundo, hay cosas con las que uno puede estar de acuerdo y otras con las que no, todo dependiendo del punto de vista crítico de la persona. Para gustos los colores y para ideas las cabezas, todos los pensamientos son muy respetables, pero salvo los textos religiosos, este es el libro más radical y absolutista que me he leído en la vida. Podía decir cosas que tuvieran cierto sentido y críticas sociales con bastante fundamento, pero digamos que no deja de dar mal rollo un libro que anima al suicidio ("para tener el poder de Dios"), que repudia la heterosexualidad y la nutrición (sí, según este libro comer es un acto vergonzoso), y que dice que las mujeres son lo peor que existe (porque identifica mujer con maternidad, y una teoría que respalda la muerte está en contra de la vida y de parir bebés). La pregunta del millón, ¿cómo acabó esto en mi estantería? Pues porque mi amigo Javi (del que os he hablado en varios post, estoy casi por crearle una etiqueta) es un cachondo, y me lo regaló para hacer la broma. Digamos que un día nos pusimos a hablar sobre filosofía, religión y corrientes de pensamiento y la cosa se nos fue de las manos. En fin, como suele decirse, el saber no ocupa lugar. Si vas a rechazar cualquier teoría, lo suyo es conocerla primero, ¿no? 🤣🤣🤣

Top 2. Un manga en japonés



Os voy a decir la verdad, no tengo la más remota idea de qué es este libro ni de qué va. Está en japonés y es un idioma que desconozco, especialmente en su forma escrita. Lo único que sé es que hay una chica que hace karate y que todas las mujeres tienen unos cuerpos espectaculares y están siempre medio enseñando las tetas y el culo. Si con la imagen ya me figuro que esto no debe de ser muy feminista, la verdad es que no tengo nada claro si quiero entender lo que dice... ¿Y cómo llegó a mi estantería? Resulta que me lo regalaron en una Expo Cómic, cuando todavía las entradas eran asequibles, te hacían regalos al entrar, las actividades eran algo más que stands de merchandising y no te cobraban hasta por respirar. En fin... ¿Alguno de vosotros/as sabe qué manga es? Lo pregunto por pura curiosidad.

Top 3. Don Quijote de Hadi Kurich



Este libro no viene de una Expo Cómic ni de un Japan Weekend, este me lo regalaron cuando fui a firmar a la Feria del Libro de Parla. Se trata de una micro versión del Quijote que parece un fanart más que otra cosa y que se encuentra a medio camino entre la novela y el teatro. Podría pensarse que es una versión de la novela del famoso hidalgo para niños, pero no... La verdad, no sé muy bien a qué tipo de público está dirigido.

Top 4. El libro de Harpier


En el cuarto lugar de esta feria de fenómenos que deambula por mi estantería tenemos el Libro de Harpier. Un libro que venía con otro libro llamado Tratado de magia. No medirá más que unos centímetros y no tiene ningún argumento. Se supone que el libro hace de medium con el espíritu de Harpier (el búho de Merlín), y que si tienes una pregunta en tu mente y abres el libro por una página al azar, esta te dará una respuesta. Es raro, pero este libro al menos es divertido. Puede ser útil en mini decisiones que echarías a cara o cruz.

Top 5. Una noche de veinte mil años


Este libro, en sí, no es raro. De hecho me gustó bastante y aquí tenéis la reseña. Lo peculiar del ejemplar es que es totalmente anacrónico. Los bolsilibros se vendían en la época de nuestros abuelos o con los suplementos de las revistas, y el autor de esta novela ha elegido resucitar el formato deliberadamente. ¿Con qué intención? No lo sé, pero hay que admitir que está bastante chulo. Recuerdo que cuando el escritor me lo envió, no necesitó paquete, lo metió en un sobre de cartas normal.

¿Os ha gustado este circo de los horrores? ¿Cuál es el libro más raro de vuestras estanterías? Decídmelo en los comentarios 🙂

martes, 16 de enero de 2018

10 trucos para pedirle una reseña a un blog

¡Buenos días, contraportadistas! Este es un post especialmente dedicado a los escritores. Los blogueros a menudo recibimos correos de autores que desean que hagamos reseñas o menciones de sus obras. Estas colaboraciones surgen a raíz de que unos quieren visibilizar su trabajo y otros tener material de lectura, de modo que suelen ser relaciones sanas que traen beneficios a ambas partes.


Hay casos en los que los blogueros les solicitan libros a los autores, pero no es lo habitual en los blogs que superan los 400 seguidores, ya que a ese nivel tienen tantas colaboraciones que apenas pueden leer todos los libros que les mandan. Normalmente son los propios autores y las editoriales los que contactan con los blogueros para solicitar la colaboración, y por eso, en esta entrada, voy a darte unos consejos para que los blogueros acepten leer tus obras.

1. No mandes un único mail con todos los blogueros que tengas en copia. A ningún bloguero le hace gracia que le manden un email de SPAM (porque sí, eso es spam) con otras cien direcciones más de blogueros. Esto muestra un gran desinterés (y hasta un poco de desprecio) por el trabajo del bloguero y puede incluso ofenderle. De modo que, de ahora en adelante, prohibido el CC.

2. No obligues al bloguero a comprar tu libro. Es como cobrar a alguien por trabajar. No puedes pedirle a una persona que te haga una tarea de promoción y publicidad sin ni siquiera otorgarle el material para que pueda hacerlo. Tendrás que enviar un ejemplar en ebook o en papel (según el caso). El que algo quiere, algo le cuesta. No lo veas como un gasto sino como una inversión.

3. Lee el blog al que te diriges. Infórmate sobre qué tipo de reseñas hace, cómo puntúa los libros, cuántos seguidores tiene, si hace sorteos, si hace entrevistas... Tómatelo como si el bloguero fuera una empresa y tú fueras a pedirle un servicio a esa empresa, ¿no te convendría conocerla antes de contratarla? Además, es muy importante saber si los blogs tienen una política de reseñas, o un recopilatorio de normas. Yo me considero una persona muy paciente y como bloguera he perdido la cuenta de las veces que he tenido que recordarle a quienes me contactan que se lean la política de reseñas (que no es difícil de encontrar, hay un botón gigante en el Home y en varias de las páginas). No leer las bases, una vez más, muestra DESINTERÉS por la actividad del bloguero. Además, aquí no vale eso de firmar contratos sin leerlos. En las políticas de reseñas, normalmente, encontrarás los géneros que acepta el blog, los formatos, la forma de contacto preferente, el tiempo que tarda en hacer las reseñas, etc. Creedme, leerlo es útil para todos.

4. En el email procura ser educado y amable. Aunque el bloguero sea joven no tienes que dirigirte a él en plan barriobajero o colega del instituto. Puedes ser cercano si quieres, pero procura evitar dirigirte al bloguero como si fuera "tu compadre", no le escribas un mail con faltas de ortografía (¡esto no es WhatsApp! ¡Eres escritor y tu materia prima son las palabras!), sé conciso y concreto (no pierdas el tiempo alabándole con un párrafo entero sobre lo maravilloso que es su blog, queda muy artificial, solo hazle ver que conoces su trabajo). 

5. Sea como sea tu mail (serio, creativo, cercano, etc.) siempre tiene que contener: 
  • Presentación del autor. No metas tu biografía, basta una línea o dos para que el bloguero sepa algo más de ti.
  • Presentación del libro. ¿De qué editorial es? ¿A qué género pertenece? ¿Ha ganado algún premio?
  • Sinopsis del libro. Para que el lector se haga a la idea del argumento.
  • Foto de la portada. A los blogueros también les atraen los libros por su cubierta. Si tienes un booktrailer, ¡ni lo dudes! ¡Mételo!
  • El formato en el que se lo quieres enviar.
  • Tus datos de contacto. Web de autor, correo electrónico (aunque ya constará) y teléfono.
  • IMPORTANTE: No envíes el libro hasta que el bloguero te confirme que lo acepta. ⚠⚠⚠⚠
6. Puedes contactar al bloguero de varias formas, pero el email es la más segura. Puedes hablar con él en redes sociales, en formularios de contacto... Y no hay nada de malo. Pero el email suele estar más accesible. Aquí el objetivo no es caer bien al bloguero, es que nuestro mensaje no se pierda. Ten en cuenta que al bloguero le ofrecen una media de cuatro libros a la semana y aparte tiene su propia vida, no des lugar a que tu mensaje pueda perderse en Twitter.

7. Dale tiempo. Si el bloguero ha aceptado tu libro, pídele que te avise cuando lo reciba (hay veces que un autor espera una eternidad a su reseña y luego resulta que el libro se perdió en el correo y nunca llegó). Una vez que sepas que lo tiene, ya está en sus manos el tiempo que vaya a tardar. El bloguero no es un profesional, es alguien que tiene como hobby leer y lo cuelga en Internet. Si, además, tiene más de 400 seguidores, tendrá muchas colaboraciones y poco tiempo para leer. En conclusión, tardar unos seis meses en tener la reseña es lo normal. Incluso un año puede ser aceptable el blogs grandes. Mi consejo es que pasados esos seis meses mandes un mail amistoso preguntándole qué le parece el libro o si le está gustando, así recuperarás su atención y "le meterás prisa" pero sin resultarle borde. Ante todo recuerda algo: el bloguero te está haciendo publicidad GRATIS. No puedes exigirle nada. Sé siempre amable, se cazan más moscas con miel que con vinagre.

8. Sigue al bloguero, tanto en su blog como en sus redes. ¡Y no lo hagas solo hasta que tenga tu reseña y luego le borres! Seguir al bloguero es una forma de mostrar agradecimiento e interés, pero también puede servir para enterarte de cómo avanza con la lectura de tu libro. Puede ser que cuelgue fotos del mismo en sus redes sociales, o que incluya tu obra en sus booktags (juegos literarios). Todo eso es material promocional que vale oro y que te conviene no dejar pasar.

9. ¿Te han hecho una reseña negativa? No hay nada que hacer. Ajo y agua. Si se trata de una crítica constructiva, deberías leerla para ver cómo los lectores perciben tu novela y ver en qué puede mejorar. Si el bloguero, simplemente, expone sus gustos, ten en cuenta que está en todo su derecho. Puedes convencer al lector para leer tu libro, pero una vez lo ha hecho, no puedes cambiar su opinión. Otra cosa es que haya casos excepcionales en las que te insulte o se meta con tu persona (cosa altamente improbable, dudo que te conozca lo suficiente como para odiarte), en ese caso, toma las medidas legales y personales oportunas. Pero si simplemente te han hecho una reseña negativa, sé adulto y acéptalo. No te pongas a dejarle comentarios iracundos por todas partes, no les mandes correos reclamando nada o indignándote, no le faltes al respeto. Tampoco te hundas por una sola crítica mala, es imposible gustar a todos. Aprende de aquello que consideres constructivo, acéptalo y a otra cosa mariposa.

10. Estate siempre disponible para realizar sorteos y entrevistas. Proponerle al lector que haga un sorteo de tu libro en su blog suele ser una magnífica idea para que ambos consigáis seguidores. Comprométete a enviarle el libro al ganador. Por otra parte, es mejor que no te ofrezcas para entrevistas (queda un poco narcisista) pero si te las ofrecen, no te lo pienses, acepta. Ante cualquier duda, lee la política de reseñas.

¡Espero que estos consejos te sirvan! ¡Un saludo!


viernes, 12 de enero de 2018

Reseñando librerías: 'La buena vida', un equilibrio entre cultura y contracultura

¡Hola, contraportadistas! Por fin vuelvo a presentaros una nueva librería madrileña perfecta para los lectores que buscan un espacio íntimo y acogedor (parece que estoy hablando de un restaurante).

¿En qué consiste Reseñando Librerías? Si te perdiste el post sobre TUUU Librería o el de la Librería Cervantes, no te preocupes, que te lo explico. 😆 Como habrás podido deducir, con estas entradas, igual que reseño libros, reseño librerías. De momento, las librerías que estoy reseñando son las de Madrid capital porque son las que me pillan cerca, pero no descarto ponerme a buscar librerías en mis viajes. De momento, aprovecho para nombrar en los agradecimientos a mi amigo Javi (a quien conocí en el viaje a Granada) por todas las librerías que me ha enseñado, los libros que me ha regalado y los viajes a los que me ha acompañado. Dicho esto, ¡comenzamos!

Hoy es el turno de la librería La buena vida.

La buena vida

  • Dirección: Vergara, 5 – 28013 Madrid.
  • Web: https://labuenavidaweb.wordpress.com/
  • Géneros: Poesía, indie, libros de viejo, manual, arte, ensayo, cine, música, best sellers, clásicos.
  • Amplitud del local: Pequeño.
  • Localización: Media. En la calle Vergara, pero es fácil pasar por alto la puerta.
  • Precio: Normal. 💰💰💰
  • Actividades: Sí, muchas. Presentaciones, talleres, cine, tertulias, charlas, conciertos, teatro y bookcrossing.
  • Acceso para personas con discapacidad: Hay un escalón.
  • Notas: Es una librería que, en principio, parece pequeña y poco llamativa, pero si entras y permaneces un rato, te puedes llevar alguna sorpresa. No tiene una gran cantidad de ejemplares (a falta de espacio físico) pero posee géneros que no suelen encontrarse con facilidad en las grandes cadenas de librerías. A medio camino entre la alta cultura y el underground, La buena vida se presenta como un espacio íntimo, casi clandestino. No suele estar abarrotada, pero es un buen sitio para que la gente se reúna en grupos pequeños y medianos para participar en las actividades y en las tertulias o para, simplemente, tomar algo mientras se lee un buen libro. Hay refrescos, café, espacio para las presentaciones de libros, sillones y sofás para los lectores. La estética puede ser un poco sobrecargada, pero la sensación de estar encerrado en un búnker de libros con relativo silencio acaba siendo agradable; es un buen lugar para poder estar a solas con las letras y con tus pensamientos. En cuanto a la temática de los libros... Podría tildarse de librería especializada que tiene algunos bestsellers "por si acaso", pero no vende ejemplares demasiado populares o "mainstream". Repito que en esta librería se fragua en un ambiente de clandestinidad y de "refugio de cerebros". Como es normal, los libros de contenido especializado suelen ser un poco más caros que el resto de ejemplares, pero en general diría que los precios de La buena vida son bastante normales (ni caro ni barato).
  • Para autores: La librería tiene su propia televisión llamada La Tuerta donde otros autores hablan de sus obras y dan consejos a futuros escritores, de modo que tiene una función didáctica. También se permiten presentaciones de libros en su espacio, aunque desconozco los requisitos para ello.
  • Calificación: ⭐⭐⭐


¿Os ha gustado esta librería? ¿Tenéis pensado pasar por allí? Decídmelo en los comentarios :)

domingo, 7 de enero de 2018

¡Sorteos tuiteros!

¡Buenos días, contraportadistas! Me duele en el alma reconocerlo pero se ha acabado la Navidad 😢 Eso sí, el espíritu permanece y aún tengo ganas de haceros algún regalito. Por eso, he iniciado no uno sino CUATRO sorteos tuiteros. Puedes participar en uno o en todos, si quieres 🙂 Si no tienes cuenta en Twitter, ¡háztela!

Bases

1) Sígueme en @Gema_Autora
2) Sigue a @Gema_Escritora
3) RT al sorteo o sorteos que te interesen
4) Comenta en Twitter nombrando a tres amigos @

 Resultados a finales de mes. ¡Suerte! 🍀









Por último, si quieres, puedes seguir mi blog haciendo click aquí y comentar esta entrada. ¡Conseguiras una participación extra en los sorteos!

¡Buena suerte! 🎋

viernes, 5 de enero de 2018

Reseña: 'Los Olvidados'

Autor: Ricardo Checa


Editorial: Audaz Editorial

Número de páginas: 260

Año de edición: 2016

Sinopsis: Tras décadas de guerra, el Concordato es por fin una nación unida, próspera y pacífica desde el día en que el mismísimo Dios de los ancestros interviniera y eliminase todo rastro de contienda. Una sociedad responsable y eficiente en la que todos y cada uno de sus habitantes pueden dialogar y dejarse aconsejar por su Creador. Todos menos los Olvidados. Por suerte, todo el mundo sabe que ya no queda ninguno... Dos rebeldes muy distintos desafiarán a su destino para salvar la vida de una misteriosa niña. Recorrerán el mundo del uno al otro confín escapando de un implacable verdugo, mientras intentan desentrañar el terrible secreto que se esconde tras esos ojos azules y sabios. Por que lo que esa niña sabe, lo que esa niña puede ver, sacudirá los cimientos de su civilización.

Se trata de una especie de cómic de ciencia ficción creado por el autor granadino Ricardo Checa, que lo publicó gracias a un crowdfunding en Verkami.

Digo que es "una especie de cómic" porque no tengo claro lo que es. Hay pocas viñetas por página para lo que estoy acostumbrada a ver, muchas páginas que son una sola viñeta y, simplemente, páginas en las que no hay viñeta ninguna y el autor cuenta la historia como si fuese una novela. Esta mezcla de prosa y cómic me ha parecido desafortunada, ambos estilos no se complementaban u ofrecían una visión novedosa sobre la historia, sino que hastiaban al lector. La sensación general que me transmitía esta forma de maquetación era que el autor se aburría de dibujar y de vez en cuando metía de la explicación en prosa en dos o tres páginas para ahorrarse ilustraciones.

Esa es otra... las ilustraciones. No me han gustado. Me han parecido feas y descuidadas. Los bocadillos con los diálogos estaban colocados de manera confusa (a veces no sabía quién hablaba o qué frase iba antes que la otra)...

Todo lo anterior a nivel estilístico. La historia, en sí, no estaba ni mal ni bien. Típica historia post apocalíptica que podría resumir en que una policía y un desconocido tienen que salvar a una niña de un malévolo complot del poder. Ah, y en ese mundo la existencia de Dios está probada científicamente... Y poco más. Es una obra muy larga pero cansina. Solo ha pasado una semana desde que lo leí y, aparte de eso, no me he quedado con nada más de la historia. Tal vez con algunas expresiones machistas que había al principio de la obra (porque es un mundo futurista, pero los cuerpos policiales siguen siendo "cosa de hombres" y la protagonista tiene que demostrar que es más "machota" que sus compañeros "nenazas" para tener su respeto).

Entre unas cosas y otras me parece una historia muy sosa que, encima, tiene final abierto.

Me decepcionó.

¿Y vosotros? ¿Comprasteis un libro porque tenía una portada bonita y os dejó con mal sabor de boca? Decídmelo en los comentarios.

miércoles, 3 de enero de 2018

Reseña: 'La venganza del tiempo' + Entrevista a la autora

Autora: Isabel Martínez de Ubago


Editorial: Autopublicado - Luis Recuenco Editor

Año de edición: 2014

Número de páginas: 407

Sinopsis: El Orden estaba establecido y las divinidades que surgieron del Caos debían mantenerlo. Los dioses Primigenios cedieron el poder a la siguiente generación y Urano ocupó el trono. Sin embargo, el mal uso del poder provocó que su propio hijo Crono, dios del tiempo, se lo arrebatara. Urano fue encerrado en el Tártaro, el infierno griego, tras profetizar a Crono que él también sería traicionado por uno de sus hijos. Para evitar que su destino se cumpliera, Crono devoraba a sus hijos en el mismo momento en el que Cibeles, su esposa, los traía al mundo. Pero la diosa no pudo soportar aquel tormento y al nacer Zeus, el último de sus hijos, engañó a Crono entregándole una piedra envuelta en una manta. El dios del tiempo, perdido en su locura, no advirtió el engaño de Cibeles y devoró la piedra. Cuando Zeus conoció su historia y decidió terminar con el dominio delirante de su padre. Consiguió que Crono bebiera una pócima que le hizo expulsar a todos sus hermanos, así como la piedra y la manta. Los dioses encerrados en el Tártaro fueron liberados y ayudaron a Zeus a derrotar a Crono y los suyos, y encerrarles en el infierno. A partir de aquel momento Zeus reina desde el Monte Olimpo y el Orden mantiene su equilibrio. El descubrimiento fortuito de un santuario antiguo en Grecia, en la isla de Hydra, va a poner en peligro el Orden. Las puertas del Tártaro se han abierto y Crono ha sido liberado junto a los dioses que le apoyaron en sus guerras anteriores. Crono tiene que recobrar la piedra que devoró porque esa piedra se convirtió en el omphalos, el ombligo del mundo, el centro de todo lo que existe. Necesitaba saber en qué lugar de la Tierra estaba escondida.

Isabel Martínez de Ubago es una escritora española apasionada de las letras, creadora del portal de venta de libros Metrobook.

La venganza del tiempo es un libro de fantasía con tintes históricos que mezcla la mitología griega y romana con el mundo de la época contemporánea. Casi lo definiría como un Percy Jackson para adultos. 

La autora se documentó a conciencia y confeccionó una aventura muy fiel a la historia de los mitos originales. Una vez más, los pobres mortales expedicionarios se meterán en un lío por meterse en el templo que no debían, y de sus acciones dependerá la guerra entre los antiguos dioses y destino del mundo. No se puede decir que sea el primer libro de estas características, pero está muy bien traído.

Como curiosidad, la mayor parte de la trama se desarrolla en Madrid. Me agrada ver esta ciudad convertida en el centro de grandes batallas épicas (que parece que estas cosas solo suceden en Nueva York).

Como conclusión, diría que es un libro muy entretenido que encantará a los amantes del género fantástico y la historia clásica.

He de reconocer que se trata de una novela que leí hace bastante tiempo, pero le guardo un cariño especial porque su autora fue la primera escritora a la que entrevisté cuando comencé a trabajar en la radio. Os dejo aquí la entrevista que le hice por si le queréis echar un ojo (y sed buenos, era mi primera entrevista).